Qué examina la Comisión Europea
La Comisión Europea está recabando opiniones de los editores sobre una opción global para excluir el uso de sus materiales en Google AI Search sin perjudicar su posicionamiento en la búsqueda convencional. Por ahora es una consulta y una evaluación de prácticas, no una exigencia final y vinculante. Se desconocen el resultado del proceso y cualquier calendario de cambios. [1 · Reuters]
La cuestión central es si puede separarse el consentimiento para la indexación tradicional del consentimiento para utilizar los materiales al generar una respuesta. Un editor puede querer que su enlace siga visible en la búsqueda ordinaria sin permitir que el sistema resuma el contenido directamente en la página de resultados. [1 · Reuters]
Por qué la exclusión debe ser independiente
Si rechazar las funciones de IA reduce automáticamente el posicionamiento convencional, la elección formal pierde sentido. Por eso, evitar una penalización en la búsqueda tradicional es la parte más importante del modelo debatido. En la práctica, la regulación separa tres derechos distintos: indexar una página, utilizarla para generar una respuesta y preservar la visibilidad del enlace original. [1 · Reuters]
Para los editores, el resultado afecta al tráfico, la atribución de fuentes y la capacidad negociadora. Para Google, una separación demasiado estricta podría limitar la cobertura de Google AI Search. Como la Comisión todavía está recabando información, debe evitarse sugerir que se ha introducido una prohibición o que ya existe una opción global garantizada. Los próximos hitos verificables serán las exigencias oficiales de la Comisión, la implementación técnica de la exclusión y los datos de los editores sobre su efecto en el tráfico de búsqueda convencional. [1 · Reuters]
Fuentes
- Reuters — 1 de septiembre de 2026; consulta, no decisión definitiva